Cuando la gloria de un título mundial está en juego, las certezas duran muy poco y la paridad se termina resolviendo por detalles microscópicos. En una Gran Final de la 9a categoría del Mundial CT 2026 que mantuvo al público al borde del asiento en El Abierto, Nicolás Belvedere protagonizó una gesta memorable al revertir un trámite totalmente adverso frente a Leandro Salas, alzándose con la corona tras un epílogo cargado de dramatismo.
El planteo inicial favoreció por completo a Salas, quien saltó al terreno de juego con una precisión implacable para dominar las alturas y manejar la velocidad de la bola. Con un revés certero y una lectura impecable para anticipar los ataques ajenos, Leandro frustró cada intento de reacción de su oponente y apretó en los momentos justos para abrochar el primer parcial por 3-6, dejando la sensación de que la copa comenzaba a tomar un solo camino.
Sin embargo, el destino de una final siempre le guarda un capítulo especial a quienes jamás bajan los brazos. Con el agua al cuello, Nicolás Belvedere ajustó la estrategia en la segunda manga: adelantó su posición en la cancha, soltó una derecha demoledora para tomar el control de las lógicas del juego y logró el quiebre oportuno para empatar el match con un ajustado 6-4. En la agonía del Súper Tie-Break decisivo, donde cada pelota pesaba toneladas, Belvedere mantuvo la sangre fría en los peloteos largos y terminó abrochando un inolvidable 10-8 para gritar campeón tras una remontada de época.