Dominar la ansiedad en los games apretados suele ser el dividendo que liquida las aspiraciones del rival en los momentos de mayor paridad. En el marco de la 8a categoría del certamen Hamburgo 2026, los courts de El Abierto cobijaron un rendimiento de enorme compostura por parte de Rodolfo Ángel Riva, quien supo controlar el ímpetu de Javier Idiazábal para adjudicarse el triunfo con absoluta solidez.
La contienda arrancó con ambos tenistas midiéndose en peloteos largos e intensos desde el fondo del terreno. Idiazábal buscó incomodar proponiendo tiros con peso y variando las alturas, obligando a Riva a trabajar de más en cada turno de servicio. No obstante, la lucidez de Rodolfo apareció sobre el tramo de cierre de la manga: con dos apariciones certeras sobre la red y metiendo presión con su devolución, propinó el quiebre oportuno para embolsarse el parcial por un trabajado 6-4.
Esa luz de ventaja en el tablero asentó el libreto táctico de Rodolfo Ángel Riva para el segundo segmento. Con la confianza en alza, Riva soltó los brazos, dominó la delantera en los puntos de quiebre y desgastó progresivamente la resistencia de un Idiazábal que, pese a dejar todo en cada bola, no halló grietas para concretar la remontada. Con un inapelable 6-3, Rodolfo certificó una victoria incontestable que lo deposita en la siguiente fase con muy buenas sensaciones.