Cuando la presión de un partido decisivo ahoga a la mayoría, algunos elegidos logran encontrar su versión más fluida y cerebral. Ese fue el camino que transitó Leandro Salas en las instalaciones de El Abierto, coronando un torneo impecable al adjudicarse la Gran Final de la 9a categoría de Francia 2026 tras vencer con autoridad a Martín Dvorkin en una exhibición de enorme categoría.
El cruce arrancó con un ida y vuelta de alto desgaste, donde Dvorkin intentó imponer su ritmo desde el fondo proponiendo intercambios profundos. Sin embargo, Salas mostró un aplomo supremo para leer las intenciones de su contrincante: administró las alturas con maestría, apretó con su derecha en los momentos clave y concretó el quiebre necesario para marcar el rumbo de la contienda, adueñándose de la primera manga por un sólido 6-3.
Aquel primer paso afianzó la propuesta del a la postre campeón y terminó por desequilibrar el apartado psicológico del choque. En el segundo capítulo, Leandro Salas soltó los brazos, atacó con convicción las pelotas cortas y castigó de entrada cada turno de saque ajeno. Pese al esfuerzo de Martín Dvorkin por sostener la paridad, Salas no levantó el pie del acelerador y selló un categórico 6-1, abrochando un triunfo consagratorio para gritar campeón merecidamente en El Abierto.