El tramo inicial rozó la perfección absoluta para Mouriño. Con una derecha letal que buscó las líneas constantemente y un servicio sumamente agresivo, Emiliano maniató a su contrincante desde el comienzo y no le permitió entrar en ritmo de partido. Amitrano intentó cambiar las alturas para frenar el monólogo, pero la precisión del a la postre ganador fue inapelable, abrochando un aplastante 6-0 para abrir la cuenta de manera categórica.
Con el marcador en contra, Esteban Alejandro Amitrano quemó naves en el segundo set, ajustó la devolución y le imprimió más garra al peloteo desde el fondo, logrando sostener la paridad game a game. Sin embargo, Emiliano Mouriño no perdió la serenidad en ningún momento: administró el desgaste, esperó el momento justo para dar el zarpazo con un quiebre de oro y terminó sellando la victoria con un sólido 6-4 que le asegura su lugar en la siguiente instancia con la confianza en su punto más alto.