Consagrarse en la máxima categoría exige dejar hasta el último aliento en la cancha y sobreponerse a los vaivenes de una definición dramática. En la esperadísima final de la 1a categoría del certamen Queens 2026, los courts de El Abierto albergaban un choque de titanes que no defraudó en absoluto, donde Guillermo Daniel De Souza sacó a relucir una templanza de acero para superar en tres sets de infarto a Martín Tomás César y alzarse con la gloria eterna.
El capítulo inicial fue una auténtica batalla táctica de hacha y tiza. Ambos contendientes soltaron la mano desde el arranque, repartiéndose latigazos cruzados y sosteniendo sus turnos de saque con muchísima autoridad. César buscó lastimar invadiendo la red con decisión, pero De Souza respondió con coberturas imposibles y pasajes de altísimo nivel. Cuando el reloj marcaba máxima tensión en la recta final del set, Guillermo aceleró con una derecha letal, concretó el quiebre determinante y embolsó el parcial por un ajustado 7-5.
La reacción de Martín Tomás César en la segunda manga rozó la proeza, apretando los dientes y devolviendo golpe por golpe hasta arrebatarle el set por un idéntico 5-7, mandando la definición del título a la caldera del Súper Tie-Break. En ese desempate no apto para cardíacos, donde cada punto pesaba toneladas, Guillermo Daniel De Souza mantuvo la sangre fría, arriesgó con valentía en los momentos críticos y terminó abrochando el 10-8 definitivo para dar la merecida vuelta olímpica en El Abierto.