Cuando el marcador señalaba 1-6 y 1-3, el partido parecía tener un rumbo demasiado claro. Sebastián Ares estaba contra las cuerdas frente a un Mariano Zetaune que había manejado con autoridad el comienzo, pero los octavos de final de la categoría 2ª de Hamburgo todavía guardaban una historia completamente diferente. Ares reaccionó cuando menos margen tenía y terminó construyendo una enorme remontada por 1-6, 7-6 y 10-5 en El Abierto.
Zetaune había dominado el primer set por 6-1 y sostuvo ese impulso hasta adelantarse 3-1 en el segundo, encontrando pocas respuestas del otro lado de la red. Fue entonces cuando Sebastián comenzó a reconstruir su partido punto por punto. Mejoró su consistencia, se afirmó en los intercambios y empezó a trasladarle toda la presión a Mariano. La reacción llevó el parcial hasta el tie-break, donde Ares completó la primera parte de la remontada para quedarse con un 7-6 que cambió por completo el clima del encuentro.
Con el impulso emocional de haber sobrevivido a una situación límite, Ares llegó al super tie-break convertido en otro jugador. Esta vez fue él quien tomó el control, administró mejor la tensión y consiguió despegarse hasta cerrar la definición por 10-5. De estar prácticamente afuera a conseguir el boleto a los cuartos de final: Sebastián protagonizó uno de esos triunfos que recuerdan que un partido de tenis no termina hasta que se juega la última pelota.