La semifinal de Dobles A1 de Wimbledon encontró en Naya-Varela a una dupla capaz de llevar el partido exactamente hacia el terreno que más le convenía. Con una actuación dinámica y prácticamente sin fisuras, derrotaron a Sofronas-Pandolfo por 6-1 y 6-4 en El Abierto, consiguiendo el pase a la gran final a partir de una propuesta intensa, rápida y con una notable coordinación entre ambos.
Desde el comienzo, Naya y Varela impusieron una velocidad difícil de contrarrestar. La movilidad de piernas les permitió llegar bien posicionados a cada pelota, mientras que la cobertura de la red funcionó con enorme precisión: cuando uno avanzaba, el otro encontraba inmediatamente la ubicación necesaria para cerrar espacios. Esa sincronización redujo las opciones de Sofronas y Pandolfo y fue construyendo un contundente 6-1 en el primer parcial.
La segunda manga presentó una resistencia mucho mayor, pero la respuesta de los ganadores nunca cambió. Mantuvieron un juego activo, alternaron con criterio desde el fondo y volvieron a mostrarse impecables cuando tuvieron que resolver cerca de la red. Sofronas-Pandolfo consiguieron acercarse, aunque nunca pudieron quebrar por completo esa estructura. El 6-4 selló la clasificación de Naya-Varela, que superaron con nota alta el desafío de semifinales y llegan a la definición de Wimbledon mostrando un funcionamiento de pareja de enorme nivel.