Reacomodar las piezas sobre la marcha cuando el rival impone las condiciones iniciales es un arte que solo domina quien posee templanza y capacidad de lectura táctica. En el marco de la 5a categoría del certamen Wimbledon 2026, los courts de El Abierto se convirtieron en el escenario de una batalla atrapante entre Sergio Friedemann y Nahuel Mitri Fontaina, resuelta en favor de Friedemann gracias a una remontada colosal tras un comienzo sumamente adverso.
El parcial de apertura arrancó a pedir de boca para Mitri Fontaina, quien saltó al campo con las ideas hiperclaras y una efectividad notable para acelerar con la derecha. Nahuel le cerró los caminos a su oponente, aprovechó los quiebres tempranos y contuvo cualquier amago de reacción para embolsarse la primera manga por un sólido 3-6. Sin embargo, lejos de amedrentarse por la ventaja ajena, Sergio ajustó las clavijas en el descanso y volvió a la cancha listo para cambiar radicalmente la dinámica.
La transformación de Sergio Friedemann en el segundo capítulo fue sensacional: le imprimió muchísima más agresividad a su primer servicio, acortó los peloteos con envíos punzantes a los ángulos y maniató por completo a un Mitri Fontaina que se quedó sin respuestas. Tras abrochar un contundente 6-1 que emparejó las acciones, el duelo se mudó a la caldera del Súper Tie-Break. En ese desempate al límite, Friedemann jugó con frialdad de cirujano, arriesgó en los momentos calientes y estampó el definitivo 10-6 para cerrar una victoria de enorme valor anímico.