El planteo inicial favoreció de entrada a García Vior, quien tomó la batuta desde el fondo del court proponiendo peloteos hondos y cambiándole continuamente la dirección a la bola. Gagliano buscó incomodar apelando a saques abiertos y variaciones de altura para sacarlo de ritmo, pero Leandro leyó a la perfección cada intención, apretó el acelerador en las oportunidades de quiebre y abrochó la primera manga con un firme 6-2.
Sin margen para el bajón ni licencias en su rendimiento, Leandro Gastón García Vior encaró la segunda entrega con la misma severidad táctica. Rosendo Gagliano intentó dar batalla ajustando sus envíos sobre las líneas, pero la respuesta de García Vior fue un calco de la primera mitad: devoluciones profundas a los pies, efectividad absoluta con su servicio y otro lapidario 6-2 para liquidar la historia. Un triunfo sin manchas que ubica a Leandro como un rival de suma consideración para las fases venideras.