Coordinación milimétrica, comunicación constante y frialdad para cerrar las pelotas decisivas son las claves indispensables para tocar la gloria en el dobles adaptado. En el choque consagratorio de la categoría B1 de Wimbledon 2026, la pista central de El Abierto albergó una batalla de alto impacto entre la pareja de Hadida - Capitelli y el binomio integrado por Ubilla - Salgado, resultando victoriosa la primera tras un desenlace cargado de emotividad y estrategia pura.
El binomio campeón saltó a la cancha con un esquema hiperaceitado, aprovechando al máximo el rastreo de la pelota sonora para dominar la red y golpear con soltura. Con una química impecable para cubrir los espacios, Hadida y Capitelli quebraron en el momento justo y se anotaron el parcial de apertura por 6-3. Sin embargo, Ubilla y Salgado apelaron a la mística en la segunda manga: ajustaron la dirección de sus saques, mejoraron el juego de fondo y empujaron el trámite hacia su terreno para estampar un peleadísimo 4-6 que forzó el suspenso.
Llegada la hora del todo o nada en el Súper Tie-Break, la tensión en la tribuna se podía cortar con un hilo. Fue allí donde la pareja Hadida - Capitelli sacó a relucir su mejor versión: mantuvieron la concentración táctica en cada impacto, arriesgaron con tiros certeros al pasillo y terminaron abrochando un ineludible 10-4. Un triunfo consagratorio, sumamente trabajado y merecido, que deposita la preciada copa de Wimbledon directamente en sus manos.