Sobreponerse a un golpe de entrada requiere un temple especial y la lucidez necesaria para barajar y dar de nuevo cuando todo parece cuesta arriba. En el marco de la 7a categoría del torneo Montreal 2026, la superficie de El Abierto albergó una contienda sumamente cambiante entre Cristian Rodríguez y Luciano Cohan, la cual acabó en manos de Rodríguez tras una remontada de pura convicción.
El comienzo de la contienda fue un monopolio absoluto a favor de Cohan, quien salió a la cancha con un ritmo vertiginoso y tiros sumamente agresivos. Luciano maniató la propuesta de su rival desde el peloteo de fondo, quebró el servicio en momentos oportunos y neutralizó cada intento de reacción para embolsarse el primer parcial por un cómodo 2-6. Sin embargo, la historia tomó un rumbo completamente opuesto en el segundo capítulo: Rodríguez ajustó las devoluciones, empezó a mover la bola con mayor profundidad y desarmó la consistencia de un Cohan que acusó el desgaste, devolviendo el golpe con un contundente 6-1.
La paridad y los nervios se trasladaron a la ruleta del Súper Tie-Break, donde la bola pesó el doble en cada impacto. En ese tramo final a todo o nada, Cristian Rodríguez sostuvo la cabeza fría en las pelotas divisorias, arriesgó con su drive en las líneas y selló un ajustadísimo 11-8 que desató el festejo. Una victoria con épica incluida que recompensa la capacidad de Rodríguez para no bajar los brazos ante la adversidad.