El primer set arrancó con ambas duplas midiendo fuerzas desde el fondo, pero bastaron un par de intervenciones felinas en la red por parte de Caraballo para desarticular el plan rival. Con Weber marcando la pauta desde el servicio y sosteniendo una constancia admirable, la dupla vencedora quebró el saque enemigo en momentos clave. Garziglia y Bustos intentaron responder apostando a tiros globados para quitarles ritmo, pero la contundencia de los a la postre ganadores terminó cerrando el parcial por un claro 6-3.
Con la ventaja en el bolsillo, la solidez de Caraballo - Weber terminó por acorralar anímicamente a sus adversarios en la segunda manga. Lejos de dar tregua, mantuvieron la agresividad con devoluciones venenosas que imposibilitaron cualquier intento de remontada por parte de Garziglia y Bustos. El abrumador 6-1 final reflejó a la perfección el dominio absoluto de una pareja que se consolida a pasos agigantados en el torneo.