El arranque del encuentro mostró una versión intratable de Testa. Con una solidez pasmosa desde la línea de base y una agresividad letal cada vez que Collados dejó una bola corta, Nicolás borró del mapa a su oponente. Reduciendo sus errores no forzados al mínimo y castigando de forma sistemática la segunda devolución de su rival, estampó un arrollador 6-0 que parecía presagiar un desenlace expeditivo.
Lejos de bajar los brazos tras el duro golpe inicial, Mateo Collados saltó al segundo parcial dispuesto a vender cara la derrota. Soltó los impactos, lastimó con su revés a la faja y le imprimió un vértigo infernal al trámite, emparejando la historia game a game. Sin embargo, cuando la definición olía a desempate, Nicolás Testa ajustó la puntería, aplicó una devolución quirúrgica en el undécimo juego y selló el 7-5 definitivo. Una victoria de enorme factura que confirma a Testa como una raqueta a seguir de cerca en El Abierto.