Diego Doval fue construyendo su título sin demasiado ruido, pero con una regularidad que terminó siendo su mejor argumento. En la final de la 5ª categoría del Americano de Las Vegas, en Club Buenavista, superó a Damián Barberi por 6-4 y completó una jornada perfecta. La definición fue su partido más ajustado del día, y justamente ahí apareció su mejor respuesta.
Antes había hecho muy bien los deberes en la zona. Primero venció a Ariel Auvet por 6-2 y después se impuso ante Iván Brunsteins por 6-1. Dos victorias claras que lo llevaron directo al partido por el título, aunque Barberi rápidamente le mostró que la final iba a tener otra historia. Esta vez no había tanto margen y cada game empezó a valer mucho más.
Doval supo jugar ese partido diferente. No necesitó dominar como en la zona: tuvo paciencia, esperó su momento y consiguió sostener la pequeña diferencia que terminó llevándolo al 6-4. Tres rivales, tres victorias y una copa para cerrar Las Vegas. Diego fue contundente cuando pudo y práctico cuando tuvo que serlo. Y así también se ganan campeonatos.