El primer capítulo arrancó con una batalla intensa por el control de la iniciativa, donde Afonso buscó cargar el juego sobre el revés de su oponente para generar espacios. Sin embargo, Montero reaccionó con reflejos felinos desde la devolución, contrarrestó con aceleraciones paralelas de gran factura y quebró la paridad en el instante exacto para quedarse con la manga por 6-3.
Sintiéndose cómodo con el desarrollo, Nicolás Montero no bajó las revoluciones durante el segundo set y mantuvo la presión sobre el saque de Juan Pablo Afonso, obligándolo a arriesgar más de la cuenta. Afonso intentó acortar las diferencias con tiros rasantes, pero Montero sostuvo un porcentaje impecable de puntos ganados con su primer servicio y replicó el 6-3 para bajarle la cortina al encuentro. Una victoria inapelable que deposita a Montero firmemente instalado en la siguiente rueda de El Abierto.