Agustín Mariano García se quedó con el título de Washington en la 9ª categoría después de vencer a Dante De Michele por 6-1 y 6-2 en El Abierto. Y lo hizo con una virtud que se notó desde los primeros games: jugó tranquilo. Mientras una final muchas veces invita a apurarse o a querer resolver antes de tiempo, Agustín hizo exactamente lo contrario. Se tomó su tiempo, eligió bien y rápidamente empezó a marcar diferencias.
El 6-1 del primer set le permitió jugar todavía más cómodo, pero nunca confundió tranquilidad con relajación. Dante buscó cambiar el rumbo y encontrar alguna puerta para meterse nuevamente en la pelea, aunque García siguió manejando mejor los momentos. Sin salirse del plan ni regalar demasiado, fue construyendo otra vez la ventaja hasta ponerse muy cerca del campeonato.
El 6-2 terminó de cerrar una final que Agustín controló de principio a fin. Esta vez no necesitó una batalla interminable ni una remontada: fue mejor porque entendió cómo jugarla y tuvo la calma para sostenerlo hasta el último punto. García levantó la copa de Washington con un marcador contundente y, sobre todo, con la sensación de haber tenido siempre el partido en sus manos.