El trámite comenzó con ambos buscando establecer el mando desde la línea de fondo, pero rápidamente Cianciarulo sacó ventajas con una variante de tiros pesados que arrastró a su rival a cometer fallos no forzados. Morales intentó afianzarse con su servicio para mantenerse a tiro, pero Ezequiel no perdonó en los momentos de quiebre, apretó los dientes en el noveno juego y abrochó el parcial por 6-3.
Para la segunda manga, Diego Jordan Morales arriesgó un poco más subiendo el porcentaje de potencia en sus envíos para intentar dar vuelta la inercia del encuentro. No obstante, Ezequiel Cianciarulo no se descomposedió: absorbió la fuerza del rival, devolvió con una profundidad asombrosa y volvió a asestar el zarpazo letal en el momento justo para repetir un idéntico 6-3. Un triunfo de altísimo nivel que deposita a Cianciarulo firme en la siguiente instancia.