El choque arrancó con una batalla táctica de ida y vuelta desde la línea de fondo, donde Amitrano buscó pescar errores forzados variando la profundidad de sus envíos. Sin embargo, Coligionis no se desesperó: ajustó la postura para contrarrestar el peso de la bola, se hizo fuerte con el primer servicio y aprovechó una leve vacilación de su rival sobre el cierre de la manga para asestar el quiebre letal y embolsarse el set por 6-4.
Con el trámite a favor, Lucas Coligionis incrementó la marcha en el segundo capítulo, abriendo la cancha con cambios de dirección que obligaron a Amitrano a realizar un desgaste físico extra. Pese a que Esteban intentó mantenerse a tiro de empate a pura garra, la consistencia de Coligionis terminó marcando el pulso definitivo del encuentro. Un certero 6-3 le puso el broche de oro a una victoria trabajada y sumamente valiosa en la pista de El Abierto.