El parcial inicial fue un auténtico juego de ajedrez donde ninguno de los dos tenistas concedió un milímetro de ventaja. Valencia se plantó firme con tiros pesados al fondo de la cancha, contrarrestando la velocidad de Deyheralde y llevando la definición a un mano a mano al límite en el tie-break. En esa instancia de máxima tensión, Iñaki mantuvo la serenidad, arriesgó con un par de reveses paralelos al fleje y logró embolsarse el set por un ajustadísimo 7-6.
Aquel desenlace apretado actuó como un verdadero golpe de Knock Out en el desarrollo del partido. Con la tranquilidad de tener la ventaja en el bolsillo, Iñaki Deyheralde soltó los brazos, atacó con ferocidad las devoluciones y dictó la dinámica de cada peloteo ante un Francisco Valencia que sintió el impacto anímico. Sin otorgar concesiones ni games de respiro, Deyheralde estampó un rotundo 6-0 para sellar un pasaje inolvidable a la siguiente rueda.