A veces, la clave de un triunfo categórico no está en arrollar desde el minuto uno, sino en saber destrabar los nudos del arranque para luego soltar todo el repertorio. En el marco de la 9a categoría del certamen Beijing 2026, los escenarios de El Abierto cobijaron un cruce repleto de dinamismo en el que Juan Roma hizo valer su temple para dejar en el camino a Daniel De Michele en dos sets de factura bien distinta.
El tramo inicial estuvo marcado por un pulso parejo, donde De Michele buscó incomodar con pelotas profundas e intercambios de alto desgaste desde la línea de fondo. Sin embargo, Roma mantuvo la compostura en los momentos de presión, leyó a la perfección los espacios libres y aprovechó un quiebre quirúrgico en el décimo juego para abrochar el parcial por 6-4. Ese primer impacto fue el punto de inflexión que cambió radicalmente la inercia del choque.
Suelto de brazos y con la confianza por las nubes, Juan Roma transformó el segundo capítulo en un monólogo táctico. Ajustando el primer servicio y lastimando con devoluciones agresivas que no le dieron respiro a Daniel De Michele, Roma encadenó games con notable fluidez hasta estampar un contundente 6-1. Una actuación redonda en El Abierto que deposita a Roma en la siguiente ronda con el impulso al máximo.