Hay cruces donde el primer parcial funciona como una auténtica aduana de nervios donde quien logra cruzar al otro lado se adueña por completo del mapa. En la antesala de la gran definición de 3ª categoría dentro de Cincinnati 2026, la pista central de El Abierto cobijó una semifinal vibrante en la que Guillermo Wasyleczko exhibió una lectura de juego admirable para frenar las pretensiones de Germán Núñez y abrochar el ansiado boleto a la batalla por el título.
La manga inicial se transformó en un pulso táctico de desgaste constante, con ambos jugadores sosteniendo intercambios kilométricos desde la línea de fondo y defendiendo sus turnos de saque con los dientes apretados. Núñez buscó dañar con su aceleración de derecha, pero Wasyleczko no cedió terreno, estiró cada punto hasta el límite y forzó un desempate angustiante. En ese terreno donde la pelota quema, Guillermo mantuvo la compostura, jugó con los márgenes al milímetro y logró abrochar un angustioso 7-6 que terminó descolocando anímicamente a su contrincante.
Habiendo sorteado el sofoco del comienzo, Guillermo Wasyleczko soltó los brazos en el segundo capítulo y desató un monólogo tenístico de alto nivel. Ante un Germán Núñez golpeado por el desgaste y la frustración del set perdido, Guillermo varió las alturas, lastimó con devoluciones punzantes a los pies y liquidó la contienda con un incontestable 6-1. Una victoria con autoridad plena que ubica a Wasyleczko directamente en la gran final de Tercera con la moral por las nubes.