Hay finales que se deciden no solo con golpes ganadores, sino con la fortaleza mental para levantarse cuando el panorama luce más adverso. En el encuentro cumbre de la 8ª categoría del certamen Cincinnati 2026, la pista central de El Abierto fue el escenario de una final dramática y electrizante donde Omar Salom logró revertir un arranque esquivo para terminar conquistando la copa frente a un durísimo Igor Dubrovych.
El desarrollo del partido tuvo múltiples matices desde el vamos. En el set inicial, Dubrovych impuso condiciones con un tenis punzante, leyendo los espacios y aprovechando las dudas de su rival para quebrar en el tramo caliente y llevarse la manga por 5-7. Sin embargo, lejos de bajar los brazos, Omar Salom ajustó su estrategia para el segundo parcial: apostó a mayor profundidad, redujo los errores no forzados y comenzó a desgastar físicamente a su oponente hasta rubricar un 6-4 que igualó las acciones y estiró la definición al límite de los nervios.
En el súper tie-break definitivo, con la gloria en juego y el cansancio a flor de piel, Omar Salom demostró tener el temple de los grandes campeones. Desplegando un repertorio lúcido y agresivo, Salom dominó el desempate de principio a fin para estampar un categórico 10-4 que desató el festejo desenfrenado. Una victoria consagratoria que sella una campaña fantástica y lo corona como el flamante monarca de Octava en El Abierto.