En la cúspide de la alta competencia, donde los choques se resuelven por márgenes milimétricos y la velocidad de la pelota no perdona vacilaciones, consagrarse campeón requiere tanto de juego virtuoso como de una capacidad de supervivencia a prueba de balas. En el cruce estelar por el título de 1ª categoría del certamen Estados Unidos 2026, la cancha principal de El Abierto fue testigo de una batalla de máxima tensión donde Santiago Kalousek supo reencontrar su mejor versión a tiempo para frenar la arremetida de Matías Cirignoli y quedarse con la corona más codiciada.
El pleito arrancó con una intensidad desbordante desde el primer pelotazo. Kalousek saltó al terreno dispuesto a imponer las condiciones del juego acelerado, metiéndose dentro del campo ycastigando las devoluciones para lograr una ventaja clave que le permitió adueñarse del set inicial por un ajustado 6-4. No obstante, la respuesta de Cirignoli en el segundo episodio fue sencillamente demoledora: Matías ajustó la mira, desplegó una ráfaga de tiros ganadores imposibles de contener y aplastó cualquier intento de resistencia con un lapidario 1-6 que dejó la final al rojo vivo.
Con las fuerzas igualadas y el desenlace trasladado al dramatismo del súper tie-break, fue Santiago Kalousek quien sacó a relucir el temple de los auténticos campeones de la máxima categoría. Lejos de amedrentarse por el golpe sufrido minutos antes, Kalousek volvió a ser agresivo con su servicio, arriesgó buscando las líneas en los momentos de mayor angustia y terminó abrochando el 10-5 final que desató el aplauso unánime del público. Una conquista dorada para coronarse como el nuevo soberano de Primera en El Abierto.