Desde el primer intercambio del partido, Zuanich dejó en claro que no pensaba dar tregua. Combinando saques quirúrgicos con derechas profundas que encontraban siempre los rincones más inaccesibles, Federico asfixió por completo las intenciones de armado de su rival. Con una movilidad impecable y un control total de los tiempos en la red, abrochó el set inaugural con un lapidario 6-0 que dejó atónitos a todos los presentes en las gradas.
Lejos de bajar la intensidad o regular energías con la ventaja en el bolsillo, el vendaval continuó con la misma ferocidad en el segundo episodio. Con un Federico Zuanich infalible en cada devolución y una concentración a prueba de balas, la resistencia de Nicolas Ariel Rodríguez se desvaneció por completo ante el aluvión de buen juego; replicando el marcador con otro contundente 6-0, Zuanich selló una victoria perfecta que quedará grabada como una de las actuaciones más aplastantes de la temporada en El Abierto.