El amanecer del choque mostró a un Martin Irigoyen enfocado al milímetro, tomando la pelota bien arriba y arrinconando a su oponente con devoluciones profundas y agresivas. Muller no logró acomodarse en la pista ni encontrar variantes para contener la cascada de tiros ganadores que caían desde el otro lado de la red; con una efectividad altísima para transformar cada chance de quiebre en punto, Juan Bautista abrochó la primera manga con un categórico 6-1.
Lejos de mermar la aceleración o conceder un tramo de respiro, el dominio se volvió aún más implacable durante el segundo episodio. Con un Juan Bautista Martin Irigoyen intratable desde el servicio y fino en los despliegues hacia la faja, la resistencia de Marcos Federico Muller terminó por desmoronarse por completo, coronando la faena con un lapidario 6-0. Un triunfo express y deslumbrante que deposita a Martin Irigoyen en las instancias decisivas con la chapa de gran candidato.