Eduardo Fischer sabe que es uno de los candidatos para quedarse con Roland Garros en "9a" y por eso supo afrontar de la mejor manera una primera ronda que en los papeles era accesible por jugar contra un novato.
El primer set y el segundo fueron dos partidos distintos. A Eduardo ya le viene pasando de empezar los encuentro muy irregular con el saque y dejando que su rival, en este caso Camilo Amato, se agrande un poco. Así fue como quedó en desventaja y no pudo meter el primer saque pero de ahí en más "se enojó" y comenzó a dominar las principales acciones para quebrar y llegar al segundo mucho más confianza.
En ese set sólo hubo un jugador. Eduardo no le perdonó una a Camilo y lo liquidó para quedarse con el 6-4/6-0 final. Así es como, uno de los candidatos al título, demuestra en la primera ronda que si es un candidato firme.