Daniel Buono no la tenía fácil en la semifinal de Roland Garros, por la categoría C. Enfrente tenía a la dura Natalia Piccinin, que venía con buenos pergaminos. Pero para Buono nada valía, sólo el mismísimo presente. Y así fue. Sin pensar en probabilidades ni favoritismos, Buono superó por paliza a Piccinin y se metió en la final del segundo Grand Slam de la temporada, tras un brillante 6-2 y 6-2.
Buono mantuvo su constancia todo el partido y fue muy inteligente para esquivar la derecha de Piccinin. Con confianza, con temple y, por sobre todo, con muchas ganas, Buono superó a Piccinin e irá por el título: "Me tengo fe para ganar la copa", sentenció.
>Por Ezequiel Zuk