Y eso que Orwell no tiene nada que ver. A Ovejero se le empacó el rebaño y se despidió en un abrir y cerrar de ojos de Miami, su tercer torneo en el Circuito. El verdugo fue Eduardo Fischer, con un 6-0 y 6-1 contundente.
"Los partidos de esta clase motivan muchísimo", destacó Fischer tras la victoria, ante un rival que todavía no agarra ritmo. Además, Eduardo destacó que a veces la diferencia de nivel en la cancha no termina de ser siempre el factor definitivo: "Ahí es donde más te juega la cabeza. Si andás mal, lo perdés vos solo".
Ahora, en los 16avos de séptima, Edu deberá enfrentarse a Mauricio D'alessio, otro que viene afilado tras ganar 6-1 y 6-2 ante Sapuppo. Sin dudas, será un duelo de motivados.
Por Felipe Lugones