Ni él hubiera imaginado una performance así cuando arrancó el domingo. A las once, partido de séptima; a las dos, partido de octava. Ambos por Guadalajara, superficie rápida.
¿Y cómo le fue? "No perdí ningún set", reconoció Marcos Antico, aún con ganas de seguir jugando. Luego del triunfo en séptima, donde despachó a Lucas Mariani, vino el partido que a él más le interesaba. "Tenía ganas de jugar contra Hector", y se notó. Porque después del primer desgaste físico, tuvo energías todavía para ganarle a Olivarez 6-4, 6-2.
Ahora, piensa en los dos partidos que se le vienen por las rondas siguientes: Fernando Digón, en séptima, y Fernando Mendez, en octava. Y ojo, que si le toca jugar los dos al hilo, Antico no se achica.
Por Felipe Lugones