Miguel Angel Guardia tuvo un domingo ideal en el Club Teléfonos, primero ganando por el torneo de superficie rápida y luego haciéndose con otra positiva en Barcelona, octava.
Con tremenda duqueza encima, Miguel terminó agotado pero feliz. "Me duele más el brazo que las piernas", comentó quien derrotó 6-2, 7-5 a Hugo Gorosito. Y agregó: "Me costó el segundo, estaba muy cansado. Ahí ya era pasarla. Él tiraba con mucha rosca y corría mucho, así que sólo ponía la raqueta para que pasara".
Sin dudas, en un jugador con medio siglo sobre sus espaldas, lo de hoy suena a proeza, y es por eso que se autodedicó esta maratón: "Dedicado a mi, por el laburo duro que vengo haciendo. Esto me sirve para seguir".
Por Felipe Lugones