Un trámite rápido superó Pablo Grand Poncet al vencer en sets corridos a Enrique Coto por los octavos de final de Hamburgo 9a.
"Tengo la raqueta agujereada", tiraba irónicamente Enrique durante el partido, porque no podía agarrar ninguna bocha. Pablo estaba afilado y, contrariamente, Coto no embocaba una. Así se justifica el 6-2 / 6-0 que deja al lungo en los cuartos de final.
Así Pablo arranca bien agosto, tras un julio que lo vio jugar dos finales (una ganada y otra perdida). Y ahora, ya entre los ocho mejores, intentará meterse nuevamente en la conversación, cuando se cruce en la próxima parada ante Walter Cosentino.
> Por Felipe Lugones