La sede de Pasco le sienta bien, nos comenta. A la cancha 4 se la conoce de memoria: allí entrena siempre. Eduardo Fischer fue más local que nunca: le ganó allí mismo por doble 6-3 a Christian Morresi por la primera ronda de Shanghai 8a.
Eduardo no solo estuvo rápido y erró menos, sino que aprovechó las debilidades de un Morresi que se está recuperando de una lesión y que todavía no está al cien por cien.
De esta forma, pudo contrarrestar Los fuertes saques de Christian y el peligro que este representa cada vez que va a la red. Pero no le saquemos mérito a Eduardo, de ninguna manera: clavó siete aces y metió buenos puntos tirándole la bocha a la mano débil.
Buen comienzo para Eduardo. Morresi no está en su mejor momento aún, pero igual, guarda con el rubio...
> Por Ezequiel Santos