Como si nunca se hubiera ido. Hace cerca de un mes, Alfredo Chang volvía al Circuito tras seis meses afuera por una fractura. Que alguien le avise a Gustavo Vilicie, ya que el oriental le ganó 6-2 / 7-5 y arrancó bien París 8a.
Cada cual jugaba su juego: mientras Chang se mantenía en el fondo y tiraba puntos ganadores, Vilicie era más osado e iba a la red en busca de algún smash y mal no le fue allí.
Alfredo ganó porque supo neutralizar a su rival adaptándose a él. Así, a medida que avanzaba el partido lo veíamos animándose a la red, tirando passings desde ahí, corriendo cada bocha como si nunca se hubiera roto... así ganó.
Bien muchacho, enséñele a estos occidentales lo que es el tenis...
> Por Ezequiel Santos