No hay cantidad de partidos que a Guillermo Barros lo asusten demasiado, puesto que más allá de cuantos encuentros el tenga atrás del otro, Guille siempre te da pelea..
Hoy no sería la excepción, pero claro está que la duda estaba por el rival, que fue ni más ni menos que Adrian Sarpero y que en este partido de la “7ª” categoría de Wimbledon prometía al menos una dura batalla.
Si lo fue, partido largo y trabajado en el que Guillermo termino siendo más con un 3-6/7-6/6-3 que lo deja con otra ronda de este Grand Slam siguiendo la suma de puntos importantes para la segunda parte del año.