Tras una malaria de finales perdidas, Mauro Caracciolo logró cerrarles la boca a los que lo tildaban de pechofrío. En un cierre de grupo muy reñido en el que ganaba era campeón, superó por 6-3 / 6-4 a Claudio Balduzzi y se consagró campeón del Weekend de Marrakech 5a, en Buenavista.
El sábado pintaba lindo. Una buena victoria sobre Diego Mongrell González lo metía -como en estos tres meses del 2013- en la discusión. Tras pasar a Marcelo Fernández el domingo al mediodía, controló los nervios en el match decisivo, arriesgó y ganó.
Balduzzi fue un rival muy jodido, pero la buena onda permitió que Mauro se soltara y jugara su mejor tenis, ese que le hizo llevarse la copa de campeón y sacarse la mufa. El número uno manda desde bien arriba.
> Por Ezequiel Zuk