Qué apetito más urgente de saciar que el de la gloria... parece que Sergio Adriano Ambrosano tenía mucha, porque liquidó a Víctor Acosta por 6-2 / 6-1 y ya es semifinalista de Roma 8a.
Sergio Adri tuvo buena puntería y, con un saque que no fallaba, puso en jaque enseguida a su rival.
Víctor no tuvo un buen día en la cancha. Se lo vio lento de reflejos, como si todavía no hubiera amanecido para él. Cuando se despertó, era demasiado tarde.
Sergio Ambrosano tiene hambre sana de gloria. Si sigue jugando así, no tardará en darse un banquete...
> Por Ezequiel Santos