Con experiencia y sin dudar, Guillermo Barros le dio una clase de tenis a un novato para pasar la primera ronda de Tokyo sin demasiados problemas.
Desde el primer momento se pudo ver un Guillermo muy seguro consigo mismo. Todo lo contrario pasaba del otro lado de la cancha. Su rival, Diego Garegnani, que debutaba en Circuito Tenis, estuvo nervioso y con muchos errores de un principio. Eso fue lo que tomó Guillermo para encaminar su victoria.
Así fue como Barros, en menos de una hora y media, cerró un doble 6-2 para pasar una nueva ronda y seguir soñando con el Master de fin de año.