Cuando llegó el momento decisivo en Buenavista, Ramiro Alfano ya había dejado señales claras de que estaba preparado para algo grande. En la final del Torneo Americano de Viña del Mar, superó con autoridad a Ariel Auvet por 6-2, coronando una jornada donde mostró nivel, determinación y verdaderas condiciones para imponerse ante los mejores de la categoría.
El partido comenzó con intensidad, pero rápidamente Alfano tomó el control. Con un juego profundo y bien estructurado, logró desarmar el planteo de Auvet, manejando los tiempos y variando alturas y direcciones con mucha claridad. Su solidez desde el fondo y la decisión para acelerar cuando encontraba espacios marcaron la diferencia en el desarrollo del set.
Auvet intentó sostener la paridad en los primeros juegos, pero Ramiro fue creciendo con el correr del partido. Un quiebre oportuno inclinó definitivamente el marcador, y a partir de allí Alfano administró la ventaja con madurez, cerrando el encuentro con autoridad y sin dejar margen para la reacción.
El camino al título no fue sencillo. En la fase de zonas, Alfano superó a Santiago Klinger por 6-4 en un duelo exigente, y luego dio otro golpe fuerte al vencer a Ignacio Simón por 6-1, resultados que lo posicionaron como uno de los grandes protagonistas del torneo.
Con esta consagración en la categoría 5ª, Ramiro Alfano confirma su crecimiento dentro del circuito y demuestra que puede competir y superar a los mejores. Un título construido desde la confianza, la regularidad y un tenis que empieza a consolidarse como referencia en su nivel.