Darío Nicolás Manín logró una remontada épica ante Axel Álvarez y avanzó a la segunda ronda del Abierto de Australia (7ma.). Fue 4-6/6-3/10-8 en la cancha 5 de Ferro.
Arrancó el primer Grand Slam del año en CircuitoTenis y este partido de la séptima categoría no pudo ser más vibrante. Álvarez se quedó con el primer set mostrando agresividad y potencia para marcar diferencias. Sin embargo, la experiencia de Manín empezó a pesar con el correr de los juegos. En el segundo parcial, Nico ajustó su estrategia, jugó con más paciencia y logró llevar el partido al súper tie-break.
Allí se vivieron momentos de pura tensión. Álvarez llegó a estar 6-3 arriba con dos mini quiebres de ventaja y parecía tener el triunfo en sus manos, pero en ese instante aparecieron los nervios: dos dobles faltas consecutivas volvieron a darle vida a Manín, que se puso 5-6 y sintió que la remontada era posible. A partir de allí, el seis veces campeón en nuestro tour —cinco títulos en novena y uno en octava— decidió cambiar el enfoque. Dejó de buscar sus clasicas subidas a la red, donde había sufrido con los potentes passings de su rival, y optó por pelotear más desde el fondo, minimizando errores y trasladando la presión del otro lado. El mismo Nico reconoció post-partido que Álvarez tiene mejores golpes y que, en cuanto logre ordenarse mentalmente, dará un salto importante. Pero esta vez la diferencia de recorrido fue clave: más de 100 partidos en el circuito contra apenas 4...
El súper tie-break terminó 10-8 para Manín, que celebró una victoria importantísima por la forma y el contexto. Nico ya está en la segunda ronda del Abierto de Australia y su próximo oponente será el ascendente Sebastián Civallero, a quien ya venció el año pasado.