La octava categoría del Abierto de Australia arrancó con un mensaje contundente. En un duelo que prometía paridad, Fernando Boyero disipó cualquier duda rápidamente al derrotar a Brian Justo Rodriguez con un abrumador 6-2 / 6-0, sellando así su pase a la segunda ronda del primer Grand Slam de la temporada.
Desde el primer peloteo, Boyero mostró una solidez envidiable desde el fondo de la cancha. Si bien Justo Rodriguez intentó establecer su ritmo en los compases iniciales del primer set, la precisión del ganador fue erosionando la confianza de su rival. Boyero logró quebrar el servicio de Brian en dos ocasiones clave, aprovechando los errores no forzados de un Rodriguez que no lograba acomodarse al viento y la superficie.
El capítulo final fue un monólogo. Con la confianza por las nubes, Fernando ajustó las líneas y no cedió ni un solo game, cerrando el partido con una efectividad asombrosa y demostrando que va a por todas en el primer Grand Slam de la temporada.