En un encuentro de alto voltaje emocional, Leandro Pósleman derrotó a Nicolás Kantor por 2-6, 6-3 y 10-4. Con esta victoria, Pósleman sella su pase a los cuartos de final del Abierto de Australia en la 3a categoría, dejando claro que su fortaleza mental es su mejor aliada en los momentos críticos.
BUENOS AIRES, 22 de marzo de 2026 – La tarde en la sede de El Abierto comenzó cuesta arriba para Leandro Pósleman. En el marco de los octavos de final, se enfrentó a un Nicolás Kantor que entró a la cancha encendido, con una precisión quirúrgica que descolocó a Leandro desde el primer game.
Un inicio dominante de Kantor
Kantor impuso el ritmo en el parcial inicial. Con un juego profundo y atacando constantemente el revés de su oponente, logró dos quiebres rápidos que le permitieron cerrar el set por un contundente 6-2. Pósleman parecía no encontrarle la vuelta a la potencia de Nicolás, quien se mostraba muy cómodo dominando los rallies desde el fondo.
La reacción de Pósleman
Sin embargo, el tenis amateur siempre da revancha para quien sabe esperar su momento. En el segundo set, Leandro ajustó su estrategia: comenzó a jugar pelotas con más margen, bajó el índice de errores no forzados y empezó a incomodar a Kantor con tiros angulados. La paridad se mantuvo hasta el 3-3, donde Pósleman logró el quiebre decisivo que le dio la confianza para estirar la definición al set corto tras un sólido 6-3.
Definición de alto impacto
En el Super Tie-Break, la balanza se inclinó definitivamente hacia el lado de Pósleman. Mientras que Kantor acusó el cansancio y cometió algunas fallas con su servicio, Leandro se mantuvo impasible. Con un parcial de 10-4, cerró una remontada épica que lo deposita entre los ocho mejores del primer Grand Slam de la temporada.
Lo que viene
Pósleman avanza a cuartos de final con el envión anímico de haber superado una situación límite, consolidándose como un rival durísimo para cualquiera en el cuadro. Kantor, por su parte, se despide habiendo demostrado un nivel altísimo, especialmente en ese primer set que rozó la perfección.
"Sabía que tenía que aguantar el vendaval del principio. Nicolás arrancó muy bien, pero pude mantener la cabeza fría y esperar mi oportunidad", comentaron desde el entorno del ganador tras el festejo final.