En un duelo de alto voltaje por las semifinales del Abierto de Australia, Damián Esses se impuso con autoridad ante Nicolás Montero por 6-2 y 6-4, sellando su pasaporte a la gran final de la 6ª categoría. El ganador mostró un tenis inteligente y una mentalidad ganadora para destrabar un partido que, por momentos, exigió su máximo esfuerzo físico.
Esses entró al partido con las ideas muy claras. Desde el primer game, impuso condiciones con un drive punzante que obligó a Montero a jugar siempre a la defensiva. La efectividad en el primer servicio fue la llave para que Damián dominara el ritmo del juego, cerrando el primer parcial por un cómodo 6-2 en poco más de media hora.
En el segundo set, la historia ganó en paridad. Nicolás Montero, consciente de que se le escapaba la chance de pelear por el título, ajustó su devolución y comenzó a presionar más sobre la red. El trámite se volvió parejo y los games se hicieron más extensos, pero fue allí donde emergió la mejor versión de Esses.
Con el marcador igualado en los momentos calientes, Damián mantuvo la cabeza fría, consiguió el quiebre decisivo y terminó cerrando el match con un 6-4 que desató el festejo.