En un enfrentamiento cargado de condimentos especiales, Daniel De Michele se quedó con el "derbi familiar" al vencer a su hijo, Dante De Michele, por 6-1 y 7-6 en los octavos de final de la 9a categoría del torneo de Monte Carlo.
El choque, correspondiente al calendario de Circuito Tenis, puso frente a frente dos estilos y dos generaciones, dejando en claro que, al menos por hoy, la veteranía y el temple jugaron un papel decisivo en los momentos de mayor presión.
El primer set fue un monólogo de Daniel. El padre entró a la cancha con una precisión quirúrgica, moviendo a Dante por todo el fondo y forzando errores producto de la ansiedad del joven por cerrar los puntos rápido. El 6-1 inicial parecía sentenciar la historia temprano.
Sin embargo, en el segundo parcial, el guion cambió por completo:Dante ajustó su servicio y empezó a encontrar ángulos que antes no aparecían, llevando el set a una paridad absoluta. Mientras el joven De Michele apostaba a la velocidad, Daniel apeló a su "oficio" para mantener la calma cuando el marcador se puso apretado. Todo se definió en un tie-break muy parejo, donde Daniel logró una luz de ventaja para cerrar el pleito por 7-6 y asegurar su lugar en los cuartos de final.