En lo que ya se postula como el partido del torneo en la primera ronda de Monte Carlo A1 Dobles, la dupla conformada por Nicolás Sofronas y Tomás Pandolfo logró lo impensado. En un duelo de contrastes y emociones fuertes, vencieron a los "gladiadores" Nahuel Vaamonde y Federico González por un marcador de 6-1, 2-6 y un infartante 13-11 en el supertiebreak.
De la solvencia al asedio
El encuentro comenzó con un dominio absoluto de Sofronas y Pandolfo. Con una coordinación quirúrgica, barrieron la primera manga por 6-1, dejando sin respuestas a una pareja de Vaamonde y González que parecía no encontrar el ritmo.
Sin embargo, los "gladiadores" hicieron honor a su apodo. En el segundo set, la potencia de Vaamonde y la solidez de González dieron vuelta la tónica del partido. Con un 6-2 contundente, emparejaron las acciones y forzaron la definición al límite.
El Supertiebreak: Donde mueren las palabras
Lo vivido en el desempate final fue cine puro. Vaamonde y González tomaron la delantera y llegaron a tener tres match points a su favor. La derrota de Sofronas y Pandolfo parecía sentenciada, pero el destino —y el temple de los ganadores— dictó otra sentencia.
El punto de inflexión: En el último de los puntos de partido, con la tensión al máximo, Sofronas y Pandolfo lograron rescatar una bola imposible que parecía el final del camino. Nahuel Vaamonde, quien había tenido un cierre ejemplar hasta ese instante, tuvo en su raqueta la definición del pleito, pero la presión hizo mella y falló en el remate final.
A partir de ahí, el envión anímico cambió de bando. Con una resiliencia de acero, Sofronas y Pandolfo encadenaron los puntos necesarios para cerrar el marcador en
13-11.