La experiencia suele ser el factor determinante en las instancias decisivas, y hoy en las canchas quedó demostrado una vez más. Hernán Alonso logró desactivar la potencia de su rival para llevarse el triunfo ante Alex Yedid con parciales de 7-6 / 6-2, sellando así su pasaporte a la final del Torneo de Miami.
Resistencia y precisión
El primer set fue una verdadera batalla de contrastes. Yedid salió a imponer condiciones con tiros sumamente potentes, buscando desbordar a Alonso desde el fondo. Sin embargo, Hernán se mantuvo firme, conteniendo cada embate y forzando el juego hacia el terreno de la precisión. La paridad fue tal que debieron decidir el parcial en un tie-break, donde la frialdad de Alonso fue superior para adjudicárselo por un ajustado 7-6.
El quiebre definitivo
El golpe anímico de haber perdido el primer set tras tanto esfuerzo físico pareció afectar a Yedid. En el segundo parcial, Alonso aprovechó su recorrido en este tipo de competiciones para manejar los tiempos del partido. Con pelotas profundas y una defensa impecable, el ganador neutralizó las variantes de Alex y castigó en los momentos justos para cerrar el encuentro con un sólido 6-2.
La clave: La capacidad de Alonso para no desesperar ante la potencia de Yedid. Supo esperar su momento, desgastar a su oponente y ejecutar un plan de juego basado en la inteligencia táctica.
Rumbo al título
Con esta victoria, Hernán Alonso se perfila como el gran candidato en la final de la 2ª categoría. Su camino en este Masters de Miami ha sido impecable, demostrando que su vigencia y lectura de juego siguen siendo sus mejores armas. Por el lado de Yedid, concluye un torneo positivo donde demostró que tiene el tenis necesario para pelear de igual a igual ante los referentes de la categoría.