Reaccionar a tiempo y mantener la cabeza fría cuando las cosas no salen es una virtud que cotiza alto en el tenis. Así lo demostró Julián Polimeni en su presentación por la primera ronda del torneo de Roma 2026 en la 7ª categoría. En un encuentro de trámite sumamente cambiante, Polimeni supo revertir un comienzo complicado y terminó imponiéndose ante un exigente Ian Santana con parciales de 3-6, 6-1 y 10-3.
El partido comenzó cuesta arriba para Julián. Santana saltó a la cancha muy enchufado, soltando el brazo con golpes profundos que lastimaron constantemente el juego de fondo de Polimeni. Con un quiebre tempranero y mucha autoridad para administrar la ventaja, Ian impuso las condiciones y se adjudicó la primera manga por un sólido 6-3.
Lejos de desesperarse por el set perdido, Polimeni reseteó la estrategia para el segundo parcial. Empezó a jugar con mayor margen, subió la intensidad de sus desplazamientos y obligó a Santana a jugar una pelota extra en cada rally. El cambio de ritmo dio frutos inmediatos: Julián encadenó quiebres consecutivos ante un rival que empezó a mermar físicamente, emparejando las acciones con un rotundo 6-1.
El envión anímico y el desgaste psicológico se hicieron notar en el súper tie-break. Polimeni entró enfocado a la definición definitiva, minimizó por completo los errores no forzados y metió un sprint demoledor. Santana no encontró respuestas ante la muralla que tenía enfrente e Indiana vio cómo se le escapaba el partido ante un Julián intratable que selló el pasaje de ronda con un inapelable 10-3.