Durante la primera manga, Wasyleczko se mostró intratable con su servicio y muy fino a la hora de buscar las líneas, desgastando la resistencia de su oponente con tiros potentes y profundos. Bianchedi intentó variar las alturas para salir del asedio, pero Guillermo leyó a la perfección cada intención y concretó las rupturas necesarias para adueñarse del parcial con un cómodo 6-2. Este resultado inicial le dio al vencedor el aire necesario para soltar sus mejores golpes en el tramo siguiente.
En el segundo capítulo, Alejandro buscó emparejar las acciones a base de garra y buenas coberturas, pero la solidez general de Guillermo Wasyleczko no flaqueó en los momentos de presión. Manteniendo el orden táctico y castigando en las pelotas cortas, el ganador selló la victoria con un definitivo 6-3. Con este auspicioso resultado, Wasyleczko avanza a paso firme en el tradicional certamen romano dejando excelentes sensaciones, mientras que Bianchedi ya pone la cabeza en sus próximos compromisos tras haber dejado todo en la cancha.