El reloj marcaba las 20 hs cuando la máxima categoría de Madrid 2026 encendió los motores en la sede de El Abierto para regalarle a los presentes un espectáculo de un dramatismo absoluto. En el cuadro de la 1a, Nahuel Vaamonde y Gustavo Defilpo protagonizaron un verdadero duelo de titanes, donde el despliegue físico y la jerarquía en los impactos desde el fondo de la pista mantuvieron la moneda en el aire hasta el mismísimo último suspiro de la noche.
La primera mitad del pleito mostró a un Vaamonde sumamente quirúrgico a la hora de morder con sus tiros planos, logrando quebrar en el momento justo para adjudicarse el parcial por 6-4. Lejos de amedrentarse ante la desventaja, Gustavo Defilpo reaccionó con una estirpe competitiva admirable en el segundo set; ajustó sus golpes cruzados, le bajó la velocidad a la pelota para cortar el ritmo de su rival y emparejó las acciones devolviendo el golpe con otro vibrante 4-6 que estiró la historia al límite.
La definición por el Super Tie-Break fue un reflejo de lo que fue el encuentro: un ida y vuelta electrizante donde ninguno de los dos quería dar el brazo a torcer. En ese escenario de máxima tensión, donde cada pelota quemaba, la templanza y el resto físico de Nahuel Vaamonde terminaron marcando la mínima y decisiva diferencia para sellar un agónico 11-9 a su favor. Con esta notable victoria, Vaamonde pisa firme en la categoría dejando en claro que tiene chapa para pelear arriba, mientras que Defilpo se despidió aplaudido por todo el complejo tras haber brindado una batalla memorable.