La primera mitad del pleito fue un auténtico monólogo de Vaca. Con una propuesta muy agresiva desde la base y una precisión quirúrgica para abrir los ángulos, Pablo no le permitió a su rival acomodarse ni tomar el ritmo del encuentro. Barraza intentó contrarrestar la intensidad buscando pelotas altas para recuperar terreno, pero el set inicial se esfumó de manera vertiginosa con un inapelable 6-1 a favor de un intratable Vaca.
Lejos de sacar el pie del acelerador para el segundo capítulo, el dominio tenístico de Pablo Vaca se mantuvo intacto sobre el polvo de ladrillo porteño. Luis Barraza apeló al orgullo e intentó variar sus golpes para forzar el error ajeno, pero se topó de frente con una muralla defensiva inquebrantable. Manteniendo la cabeza fría y resolviendo con autoridad en la red, Vaca selló el triunfo con un definitivo 6-2, asegurando su pasaje a la siguiente ronda con sensaciones inmejorables.