Luciano Palomino dio un paso firme hacia la final de la séptima categoría de Montecarlo tras imponerse con autoridad sobre Javier Casale por 6-2 y 6-2 en una semifinal donde marcó diferencias desde el arranque. Con un tenis agresivo, profundo y muy sólido desde el fondo de la cancha, logró controlar el ritmo del partido y no dejó espacios para la reacción de su rival.
El encuentro mostró a un Palomino muy concentrado, especialmente con su derecha cruzada y una buena lectura para atacar las pelotas cortas. Además, se movió con mucha intensidad en cada punto y supo sostener la presión en los momentos importantes, algo que terminó inclinando rápidamente el desarrollo del partido a su favor. Casale intentó variar alturas y buscar errores, pero Luciano respondió con firmeza y mantuvo siempre el dominio del juego.
Ahora, el finalista deberá esperar por el ganador de la otra semifinal entre Nicolás Martínez y Martín Testa, quienes se encuentran disputando en este momento su encuentro decisivo. Mientras tanto, Palomino ya se aseguró un lugar en la gran final y dejó en claro que atraviesa uno de sus mejores momentos en el torneo, con un rendimiento que ilusiona de cara al duelo por el título.